domingo, 22 de febrero de 2015
La pequeña escuela
jueves, 14 de febrero de 2013
Complementando nuestras habilidades.
martes, 3 de abril de 2012
Iniciación a los Ukemi: La caída en abanico.
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| Caída en abanico desde Kotegaeshi. |
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| 4. Las piernas giran por encima en forma de abanico. El brazo se estira para romper la caída golpeando contra el suelo. 5. La caída finaliza. |
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| La presión del meñique va hacia la base del pulgar, de modo que laarticulación quede inmovilizada. |
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| Uke se introduce hacia su derecha, pero, como se puede comprobar, tiene cierta inclinación hacia delante. |
lunes, 26 de marzo de 2012
El Hakama y su tradición (Parte I).
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| Hakama doblada al estilo tradicional. |
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| Saotome Mitsugi Sensei. |
sábado, 11 de febrero de 2012
El origen de las armas en el Aikido
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| Soporte del Tanren uchi. |
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| Ejemplo de Bokken Suburi. |
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| Morihiro Saito junto a O-Sensei Ueshiba. |
domingo, 18 de septiembre de 2011
El comienzo de un nuevo camino
He comprendido quién está a mi lado y quién se ha quedado por el camino. Aprendido cuando hay que luchar y cuando pararse a meditar, a diferenciar lo justo de lo injusto y aquello por lo que hay que darlo todo y no rendirse jamás. Ahora sé cual es el significado del sacrificio, de sudar sangre y llevarse a uno mismo hasta el límite de lo que es sano por un ideal. Sé lo que es sumergirse en la oscuridad para nadar hacia la luz. He caminado por una senda de dolor y he vuelto. Ahora sé que no hay una sola via para llegar a donde queremos llegar, pero sé que para llegar a algo valioso es necesario estar dispuesto a todo y no quedarse a mitad de camino.
El mundo ha cambiado, la vida ha cambiado y yo con ella. Y, aunque con una cicatriz, mis manos agarran fuerte un equipaje que no puedo compartir con nadie más, en el que sólo cabe voluntad, determinación y la guía de mi propio espíritu. Atrás dejo a la gente que amo y que lo ha sido todo para mi, y mi corazón estará con ellos siempre. Pero ahora es momento de cambiar y de seguir aprendiendo, de dar un paso más allá no sólo en el entrenamiento, sino en la vida. Me acompaña un compañero formidable que ha decidido ser parte de este viaje, cuyos consejos siempre encuentran su sitio y sabiduría que transmitir.
Ahora sólo queda una cosa que hacer: mirar hacia delante para crear un futuro con mis propias manos.
Cuando el destino así lo quiera, volveré a mi hogar.
viernes, 1 de julio de 2011
Fundamentos del Aikido I : Tenkan.
Tenkan es un movimiento de rotación ejecutado por el tren inferior cuya energía se inicia en la cadera y se extiende hacia las piernas, pivotando sobre una de ellas, en un efecto de compás.jueves, 2 de junio de 2011
Lecciones de Hagakure I: Aprender de los errores.

domingo, 29 de mayo de 2011
Naturalidad.
En éste mundo, toda persona que se precie de tener inquietudes y querer crecer como ser humano busca siempre poder comprender mejor todo aquello que le rodea, aprender de la vida y de la gente. De ésta manera nos sentimos más seguros con nuestro entorno, nos acercamos a esa meta de poder "controlar" nuestras circunstancias de forma que nada nos sorprenda. Como artista marcial es lo mismo, queremos llegar a la máxima perfección que podamos para alcanzar el grado más alto en nuestro propio nivel.Llega un punto en que si sistematizamos nuestro cerebro para llegar a un resultado en concreto, crearemos un vicio que no nos permitirá ser naturales cuando haga falta al "mecanizarnos". Por ejemplo, si nos concentramos demasiado en ejecutar cada paso de una técnica, es muy probable que ésta pierda toda su fluidez. El cuerpo humano, el ser humano necesita ser natural. Necesita hacer las cosas a su manera, aunque estén mal hechas, y por eso, aunque hay estudiantes más aventajados que otros, todos necesitamos pasar por éstos puntos y dejarles pasar por ellos para que de ahí vayan avanzando.
Llevo tiempo considerando que mi capacidad de análisis me ha ayudado a llegar más rápido a conocimientos que otros no tendrían aún en mi situación, y ello genera sentimientos de superioridad nada adecuados. Ahora he comprendido que dicha facultad es un factor positivo, pero no es algo de lo que se deba abusar.
martes, 1 de febrero de 2011
El fin de una era.
He sido capaz de llegar a ésto gracias a una amiga muy especial que no olvidaré jamás. Y no ha sido por ningún consejo suyo, sino más bien por una reflexión mía acerca de su actitud ante la vida que me ha enseñado cosas que otras personas simplemente veían de cajón, gracias a compartir nuestra forma de pensar tirados en un sillón a lo largo de esta semana. Mañana cogerá un avión y no la volveré a ver hasta dentro de mucho tiempo, pero su calor y su cariño seguirán conmigo.
En ésta vida hay que darlo todo por nuestros sueños. Y a veces esos sueños no son sólo objetivos, también son personas. Una persona puede ser tu sueño. El problema es cuando somos incapaces de llevarlos acabo por miedo al futuro, por miedo a equivocarnos o dar un mal paso. Cuando la mente está clara, no hay limitaciones: somos capaces de construir nuestro camino con los materiales que nos encontramos en él.
Ninguna cosa es definitiva en éste mundo. Todo perece y todo vuelve a resurgir. Las cosas que se rompen pueden arreglarse, pueden volver a funcionar. Para alguien que comprende que no existen barreras, que no conoce las barreras, saltar el charco y viajar miles de kilómetros de un lado a otro no significa nada, y más si es por una persona a la que se quiere. Que abandones un lugar no significa que abandones a la gente que quieres ni tus sentimientos por ellos. Por eso el proyecto Ronin sigue hacia delante, algo muy importante para mi que fue aparcado hace casi un año, del que sólo unos pocos sabían, y del que se irán revelando detalles muy lentamente.
Y por ello lamento profundamente informaros de que éste blog cierra sus puertas; no de forma definitiva pero sí permanente. Hace mucho que no escribía aunque he tenido todos los temas del mundo para hacerlo: se debe, sinceramente, a distintos motivos: Por un lado sentimentales, pero el principal durante los últimos meses ha sido la falta de tiempo libre.
Si éste blog cierra sus puertas es porque no sé cuando volveré a escribir. Quiero centrar todos mis esfuerzos en completar aquello que empecé hace cuatro años: aprendiendo idiomas, entrenando, conociendo amigos, compañeros, preparando el terreno para lo que viene, que os aseguro que es bastante gordo y ambicioso. Quiero que sepais que sigo visitandoos, sigo buceando entre vuestros blogs y deseándoos lo mejor.
Ahora, estamos en medio de la creación de una página web de nuestro propio dominio para el proyecto. Pero, mientras tanto, podeis comprobar por el blog que hemos creado en qué consisten las trazas principales del mismo hasta que ésta página esté activa. Espero que lo disfruteis y espero que consigáis todo lo que os proponéis en ésta vida.
Nada es imposible con esfuerzo, así que jamás os deis por vencidos, nunca. Un abrazo muy fuerte a todos vosotros. Muchas gracias por estos dos años de apoyo contínuo y grandes conversaciones.
Nos veremos muy pronto.
Proyecto Ronin: http://www.roninma.blogspot.com/
domingo, 14 de noviembre de 2010
La piedra lunar
Un día, un joven caminó durante días ascendiendo hasta la cumbre de una montaña, donde se decía que vivía un gran maestro capaz de convertir a sus alumnos en los más poderosos hombres que existían en la tierra. Cuando el joven llegó por fin, éste le rogó al maestro que le adiestrara. Decía querer ser el más fuerte, el más hábil, el más sabio y el más diestro que el mundo hubiera conocido nunca. El hombre accedió, pero sólo si lograba traerle un fragmento de las estrellas fugaces que habían caído esa misma noche desde el cielo.
El joven, lleno de voluntad y motivación, comenzó su búsqueda incansable recorriendo el mundo. Peleó contra fieras, pasó noches en la intemperie, cruzó ventiscas, atravesó vendavales, conoció gente, culturas, lenguas y tradiciones; hizo amores y muchos más amigos. Obtuvo conocimientos, experiencia; pero también observó el pesar y la pobreza que asolaban el mundo. Tras mucho tiempo, durante su búsqueda, halló un cráter. Finalmente había obtenido la piedra.
Recorrió el camino de vuelta hasta la morada del gran maestro. Cuando entró por la puerta ya no era aquel joven que tiempo atrás lo había visitado: se había transformado en un hombre fornido y atlético, con la piel dura como el cuero, pero con un corazón cuya bondad lo rebasaba y poseedor de una sabiduría sin límite. Se postró de rodillas al maestro, que ya era anciano, y le ofreció la piedra. "Aquí tiene la piedra, maestro", dijo. Entonces el maestro tomó entre sus manos las del joven, devolviéndole la piedra. "Entonces no tengo nada que enseñarte. Aquello que buscabas con tanto anhelo ya es tuyo".
sábado, 23 de octubre de 2010
Mokusô
Me concentré más profundamente. Varios sentimientos se cruzaron en mí. Esperanza, pena, alegría, tristeza, dolor. Investigué más a fondo. El túnel era una vía de energía, una de las miles que surcan el cuerpo humano. Seguía las rutas a toda velocidad buscando algo. Había algo en mi interior pudriéndome, y la única manera de encontrarlo era buscar desde dentro.
Los canales entraban en cada parte del cuerpo nutriéndolos de energía, viajando a través de cada músculo, cada fibra. Nada parecía estar fuera de lugar, estaban sanos y fuertes. Pero había algo que estaba mal. Seguía navegando por el flujo cuando entonces, lo encontré.
Un agujero profundo. La energía no podía llegar a él, sólo rodearlo. Era un pozo negro y profundo de la nada más absoluta. Todo el tejido que delimitaba con el agujero se encontraba sin fuerza, sin vida. A pesar de no poder entrar en él, las emociones que emanaba decían de su origen. Ahí antes había algo, algo que yo no tenía pero que me fue entregado y mi cuerpo hizo parte de si mismo, hasta formar parte de mi vida. Ahora su carencia me consumía por dentro infectándolo todo. Entonces caí.
Era ella. Era la vida que llevaba, las costumbres que había adquirido, lo que había aprendido y me había enseñado. Las llamadas, las risas, las caricias, el perfume de su cuerpo y de sus labios, la esencia de su pelo cuando duerme cerca de mí, las noches interminables a su lado. Los recuerdos, el amor. ¿Dónde estaba todo aquello? Mi cuerpo había hecho de ello un órgano más del que se servía para vivir. Y ahora, sin él, el resto estaba muriendo lentamente.
A través de los canales, traté de mandarle energía positiva, voluntad. Fuerza. Envié un sentimiento de esperanza, de que quizá se llenaría de nuevo algún día. No daba señales. Traté entonces de aislarlo, como cuando se veda una zona para que no dañe al resto, aunque siga ahí. No era la solución, pero funcionaba. El problema es que no quería desaparecer, sino recuperar aquello que antes lo llenaba, aquello que antes lo nutría desde dentro y le daba toda la fuerza del mundo. Fue en ese momento cuando el que se negó fui yo.
A medida que recuperaba la consciencia directa, me dí cuenta de que el agujero se encontraba en un lugar muy particular: el corazón. Entonces abrí los ojos.
Me encontraba frente al tatami, solo. La meditación había finalizado.

domingo, 17 de octubre de 2010
Budô
"Desde la noche de los tiempos los hombres han luchado en nombre de los Dioses, pero ¿por qué pelean los hombres? ¿Los Dioses aman tanto la guerra? ¿Están tan ávidos de proezas y lealtad?No, esa no es la respuesta.
Esos genes existen en cada uno de nosotros, y empujan a los más fuertes a luchar, a seguir ese camino jalonado de pruebas enfrentándose a todos los peligros y desafiando a los hombres más valerosos. Ese objetivo que se anhela alcanzar, superándose cada día. Ese camino que trazamos gracias a la fuerza y la técnica de nuestros músculos, encadenando combates y duelos, nos conduce a una verdad oculta en los más profundo de nosotros mismos..."
viernes, 8 de octubre de 2010
La llave de la felicidad.
Dios se quedó triste, nuevamente solo. Reflexionó. Pensó que había llegado el momento de crear al ser humano, pero temió que éste pudiera descubrir la llave de la felicidad, encontrar el camino hacia Él y volver a quedarse solo. Siguió reflexionando y se preguntó dónde podría ocultar la llave de la felicidad para que el hombre no diese con ella. Tenía, desde luego, que esconderla en un lugar recóndito donde el hombre no pudiese hallarla.
Primero pensó en ocultarla en el fondo del mar; luego, en una caverna de los Himalayas; después, en un remotísimo confín del espacio sideral. Pero no se sintió satisfecho con estos lugares. Pasó toda la noche en vela, preguntándose cual sería el lugar seguro para ocultar la llave de la felicidad. Pensó que el hombre terminaría descendiendo a lo más abismal de los océanos y que allí la llave no estaría segura. Tampoco lo estaría en una gruta de los Himalayas, porque antes o después hallaría esas tierras. Ni siquiera estaría bien oculta en los vastos espacios siderales, porque un día el hombre exploraría todo el universo. “¿Dónde ocultarla?”, continuaba preguntándose al amanecer.
Y cuando el sol comenzaba a disipar la bruma matutina, al Divino se le ocurrió de súbito el único lugar en el que el hombre no buscaría la llave de la felicidad: dentro del hombre mismo. Creó al ser humano y en su interior colocó la llave de la felicidad."
jueves, 23 de septiembre de 2010
Maestro
Cuando entré por primera vez, realicé una profunda y sentida reverencia. Ante mí tenía a un verdadero maestro. Jamás sabré expresar el sentimiento que me invadió en ese momento, pero si tuviera que hacerlo de alguna manera, diría que me sentí ínfimo, enano.Su físico era poderoso: manos y pies fuertes, espalda ancha y mentón duro. Pero no era el físico lo que imponía, sino otra cosa completamente diferente. Un aura en torno a él. Es como si tu cuerpo reaccionara entendiendo que esa persona es ampliamente superior a tí en muchos sentidos.
Pero, ¿qué es un maestro? Después de todo éste tiempo he comprendido que un maestro es aquel que te adiestra, por un lado, para comprender la técnica de un arte marcial. Por otro, para comprender su filosofía, cultura y maneras, su correcto uso... Y a mi entender, quien no aúna éstas características no lo es. ¿Por qué?
Un maestro tiene un gran poder en sus manos. Un maestro es una figura que los alumnos veneran y siguen, aspiran a llegar algún día a ser como él. Indirecta y directamente, el maestro influye en dos aspectos del alumno:
-Motivación física: Las ganas de superarse físicamente para alcanzar un gran nivel, para combatir con mayor eficiencia o para perfeccionar su técnica.
-Motivación espiritual: La ambición del alumno por respetar la cultura y maneras que hay tras un arte, sus ganas de desarrollar un espíritu fuerte que sirva de base sobre la que se asienten el resto de sus conocimientos.
Cuando un maestro no es capaz de equilibrar ambos aspectos, aparecen deficiencias. Si la motivación física es mayor, el alumno se obsesiona con probar su fuerza y no le importa a qué precio, por lo que se vuelve peligroso. Es importante el entrenamiento espiritual para que el alumno aprenda a controlar su poder. Cuando la motivación espiritual es superior, el artista marcial no crece como tal y sus habilidades no se desarrollan de una manera eficiente, dejando más paso a la teoría que a la práctica, y en el momento de la verdad puede fallar. No es malo tener más motivación en un aspecto que en otro, puesto que es lo que distingue un tipo de guerrero de otro, sino el hecho de que la desigualdad entre ambos factores sea excesiva.
Un maestro que se precie no tiene porqué compartir la filosofía o cultura que predica el arte, pero es su deber diseminarla cuando entrena a sus alumnos para respetar la tradición. Si existe tradición, conducta y respeto en una clase, si existe apoyo, consideración y compañerismo, será lo que el alumno absorba y extienda. Y es que no es maestro el que alardea de su capacidad, sino el que es capaz de expresar sin tener que pronunciarse.
Es por eso que estoy orgulloso del maestro que tengo, y le dedico esta entrada. Sin venerar la cultura oriental la respeta. Es fuerte, pero es humilde. No tiene que demostrarle a nadie lo que puede hacer, pero todos sabemos de lo que es capaz. Pudiendo tenerlo todo, tiene lo que le hace falta. De esa manera lo tiene todo.
Rei.
jueves, 2 de septiembre de 2010
Agua

Oigo de fondo la voz del maestro, puliendo mis movimientos, recordandome formas, reforzándome el ánimo. No me he sentido más torpe en mi vida, y, sin embargo, siento algo dentro que deseaba que volviera a florecer, algo que notaba que se había dormido estos últimos tres meses. Las lesiones es lo que tienen.
Tras una ducha de agua bien fría en los vestuarios, noto cada poro, cada fibra, cada músculo relajándose y comienzando a recibir oxígeno, como si el sudor hubiera acumulado una densa capa de polvo congestionando todas las células de mi cuerpo y sepultándolas. Volvía a respirar de nuevo.
Cuando salgo por la puerta tras despedirme de mi maestro, me pesa el cuerpo y trato de no arrastrar los pies, con un resultado medianamente convincente. La ropa me resulta incómoda, a pesar de la ducha el calor hace que se me pegue y me mueva con dificultad. Nada como un kimono para vestirme. Que curiosa es la vida, de pronto he comprendido que cuando me enfundo mi uniforme es cuando vuelvo a ser yo mismo. Mi ropa de calle no es más que el disfraz con el que trato con la gente.
Es duro volver tras este periodo, pero es como si hubiera nacido de nuevo. Bebo lo que me parecen mares de agua, y tras cerrar la botella y encaminarme al metro, poco a poco empiezo fruncir los labios y se me escapa una risa. Sé que cuando llegue a casa escribiré sobre esto en el blog.
sábado, 31 de julio de 2010
La filosofía del Aikido (Parte III).
¡Espero que todos esteis disfrutando mucho de las vacaciones!
Conferencia: El principio fundamental del círculo.
"La técnica del Aikido
se organiza alrededor de un movimiento circular, puesto que todo conflicto se resuelve a través del espíritu del círculo. Por ello, para la creación de la técnica del Aikido resulta vital la adaptación del cuerpo y la mente al principio del círculo.Un circulo delimita un espacio determinado, y el ki nace de la libertad perfecta del vacío así creado. Los procesos creadores de la vida se unen por acción del espíritu al Universo infinito a partir del centro del circulo. El espíritu es el creador, el padre eterno del que nacen todas las cosas.
En virtud de este principio, el proceso creador del espíritu es limitado. Dentro de este circulo, el ki del Universo se implica en el proceso de evolución y protección. El movimiento del Karma se inscribe en el círculo del equilibrio, y el Budo del Aikido se inscribe en el de la protección. El circulo del espíritu es el manantial del ki. El principio del círculo une el espíritu a la materia a través del Aikido. Este contiene y crea innumerables técnicas porque encierra todo el ki del Universo. Sin él no podría existir la gloria, la sabiduría, la integridad, ni la posibilidad de unir espíritu y materia. Es más, las funciones de recuperación del organismo dejarían de existir. Esta es la circulación constante de la renovación del Kokyu.
El círculo del espíritu empieza y acaba en la unidad del Universo. El Budo del Aikido emerge del dominio de este espíritu. La esencia de este Budo es abarcar la reacción de causa y efecto así como abordar cada cosa como si uno la tuviese cogida en su mano. Todos tenéis un espíritu y debéis ser conscientes del espíritu que cada ser humano posee. Todo se resuelve a través del principio del círculo. El secreto del círculo es crear una técnica que penetra en el corazón del espacio."
lunes, 28 de junio de 2010
Tiempo de descanso.
No quiero cerrar esta entrada sin dedicar unas palabras especiales para la persona que lleva aguantándome todo este tiempo, resignándose mis días de entrenamiento, respetando mi vocación, alentándola y viviéndola conmigo como nadie lo había hecho nunca. Gracias a tí por darme la motivación que me hace superarme cada día. Ahora mismo tienes tus propias batallas, y como tú, aquí me tienes, siempre luchando a tu lado.
Un abrazo muy fuerte, ¡y os deseo a todos unas buenas vacaciones!

lunes, 14 de junio de 2010
La vida en cada sorbo de aire.
Hace tiempo que quería poner una reseña a esta película, sin duda de mis favoritas. Y es que entre los versos del guión podemos encontrar joyas de la filosofía del guerrero. Últimamente no tengo demasiado tiempo para escribir con los examenes, así que aprovecho para dejar este extracto de la película.
Se trata de una conversación entre el Capitán Algren y el samurai Katsumoto. Aunque comenzaron siendo enemigos, los caminos del destino les han unido en la batalla. Pero, finalmente, sus caminos se separan:
Katsumoto – La flor perfecta es algo muy raro. Puedes entregarte a la búsqueda de una sola y no habrás malgastado tu vida.
Algren – ¿Quién envió esos hombres a matarte?
Katsumoto – Escribo un poema sobre un sueño que tuve. Los ojos del tigre son como los míos, pero él viene de allende, un mar tempestuoso.
Algren – ¿Fue el Emperador? O Omura...
Katsumoto – Si el Emperador desea mi muerte, sólo tiene que pedirla.
Algren – Asi que fue Omura...
Katsumoto – Tengo dificultades para acabar con el poema. ¿Puedes sugerirme un último verso?
Algren – No soy escritor.
Katsumoto – Sin embargo, has escrito muchas páginas desde que llegaste...
Algren – ¿Qué más te ha dicho Taka?
Katsumoto – Que tienes pesadillas...
Algren – Todos los soldados las tienen.
Katsumoto – Sólo los que se averguenzan de lo que han hecho.
Katsumoto – Has visto muchas cosas...
Algren – Así es.
Katsumoto – Y no temes a la muerte, pero algunas veces la deseas. ¿No es cierto?
Algren – Si...
Katsumoto – Sí, yo también. Eso les pasa a los hombres que han visto lo que hemos visto. Y luego vengo a este lugar de mis antepasados y hago memoria... como estas flores vamos muriendo. Reconocer la vida en cada sorbo de aire, en cada taza de té, en cada muerte que causamos… Ese es el camino del guerrero.
Algren – La vida en cada sorbo de aire...
Katsumoto – Eso es... Bushido. El Emperador nos concede un salvo conducto para Tokio... partimos mañana.
Algren – Bien...
Katsumoto – Bien... Cuando cogí esto –Katsumoto le devuelve sus apuntes a Algren- tú eras mi enemigo.
Es una de las escenas más emotivas de la película, reforzada por la maravillosa composición de Hans Zimmer, que pone la música del film.
Como Katsumoto dice, el camino del guerrero es reconocer lo que hace con cada acción, y la repercusión que tiene. Esto es el karma, el equilibrio: Se arrebata la vida de unos para salvar a otros. La mano no tiene que llevar una carga emocional, el guerrero debe estar por encima de eso. Y, quizá, es lo que tanto dolor provoca: saber que aquel que ha vivido y muerto tenía una vida tan valiosa como la de cualquiera, pero símplemente su habilidad ha sido inferior en un momento crucial.
Bruce Lee dijo: "Las batallas de la vida no siempre llegan al hombre más fuerte o más rápido, pero tarde o temprano, aquel que vence es porque cree que puede hacerlo".
En el fondo, la fuerza más poderosa, lo más importante, son las ganas de vivir. Y esto, para mi, se traduce en el amor por los seres queridos y la amistad de los verdaderos amigos.
Y aunque se hable del egoísmo del ser humano, en realidad el ser humano es felíz haciendo cosas por los demás, por su felicidad y por su bienestar.
lunes, 31 de mayo de 2010
Peleando en la calle: Técnica (parte II).
He extraído ésta cita anónima, curiosamente, de un libro de marketing que he sacado de la biblioteca justo hoy. Creo que explica fielmente muchas teorías que he expuesto en éste blog, y encaja perfectamente con el hilo del tema con el que continuaré.Ésto es una recopilación que he desarrollado y ampliado de distintas enseñanzas que he encontrado en el "Libro de los Cinco Anillos" (Gorin no sho) de Musashi Miyamoto, "El Arte de la Guerra" de Sun Tzu, la filosofía del gotompo (arte del entorno) del Ninjutsu y algunos conceptos del "Tao de Jeet Kune Do" de Bruce Lee.
Muchas personas piensan que la mejor manera de evitar un combate es parecer más fuerte, y es cierto, pero en muchos casos lograrlo se basa en el factor intelectual. Saber "seguir la direccion del rio", o coloquialmente "de qué pie cojea cada uno" nos permitirá en múltiples ocasiones salvarnos de situaciones complicadas. Como decía O-Sensei Ueshiba, la mejor victoria es aquella que se logra sin pelear. Pero en éste caso, nos encontramos con esta inevitable situación. Para lograrlo, analizaremos tres factores; Enemigo, entorno y uno mismo:
· Nuestro enemigo: A nivel físico y psicológico.
¿Cómo es? Si es alguien muy musculado, lo más probable es que sus piernas sean el punto más débil. Está completamente demostrado que el 80% de los culturistas o símplemente personas que acuden a muscularse al gimnasio, apenas trabajan el tren inferior. Por tanto, sus piernas soportan un peso muscular más desproporcionado, favoreciendo lesiones de ligamentos y tendinitis. Aprovecharemos esto, y así mismo, también de sus puntos más débiles: genitales, rodillas, cuello, garganta, ojos, sienes; procurando controlar la zona del impacto y bajo un juicio adecuado. No es un combate justo, pero nosotros no tenemos porqué serlo.
¿Se encuentra en forma? Su musculatura y postura pueden darnos muchos datos. Por ejemplo, si practica algún arte marcial y reconocemos su estilo antes de que comience a pelear, podemos adaptar la técnica para hacerla más efectiva. Si, por el contrario, no presenta una musculatura y es más bien delgado, podemos atacar las costillas y el hígado, golpear los brazos... inutilizarle probando a golpear los puntos más básicos para procurar hacer el mínimo daño pero reducirle.
¿Presenta alguna característica especial? Alguna herida o cojera, sintomas de contusión... Atacaremos en ese punto. Si es de huesos finos o musculatura ligera nuestros golpes impactarán con más fuerza. Por ejemplo: Una persona con las muñecas finas tiene más facilidad de partirsela que otra con las muñecas gruesas. Procuraremos aprovechar estos puntos.
¿Número de oponentes? Cuanto menor sea el número nuestras posibilidades serán superiores, eso es evidente. Es nuestro juicio el que dictará qué hacer según la peligrosidad aparente del rival.
¿Algún factor psicológico? No todo el mundo actúa de forma similar. Si hay más de un rival puede que no todos estén de acuerdo con la actuación del más agresivo, o que alguno se crezca por la presencia de su "lider" pero en el fondo sea un miedoso... Si se da la situación, puede que noquear de un sólo golpe a uno de ellos espante al resto.
¿Llevan algún arma o instrumento? Se trata de vigilar a dónde van sus manos cuando la situación se pone tensa, si alguno está bebiendo una litrona o una lata pueden utilizarla como arma. Si alguno saca una navaja, priorizar la vigilancia de ésa persona.

· Entorno: Es condicionante de manera total, tanto que puede orientar el camino de una batalla a nuestro favor o en nuestra contra.
¿Momento del día? Si hay mucha luz nuestros movimientos, al igual que los suyos, son mucho más perceptibles. Si estamos en la oscuridad o es de noche serán más imperceptibles, lo cual resulta positivo y negativo a la vez, aunque nos ofrece la posibilidad de encontrar un escondite con mayor facilidad si emprendemos la huida.
¿Orientación del sol? Buscar siempre tener el sol a nuestra espalda, para desulmbrar a los oponentes y golpear.
¿Tipo de vía? Si tenemos la necesidad de huir, es mejor hacerlo por calles estrechas y numerosas. Si tenemos una buena velocidad es fácil conseguirlo, si no, siempre podemos "simular" nuestra huida. No todo el mundo corre a la misma velocidad, por lo que podemos golpear al primero que llegue y seguir corriendo. Eso o buscar un lugar donde podamos enfrentarnos uno a uno a nuestros oponentes.
¿Localización? Tener un leve conocimiento del entorno puede ayudarnos: si tenemos cerca una comisaría o un lugar muy frecuentado es muy probable disuadir el combate inevitablemente. Si conocemos el barrio sabremos los puntos débiles y los fuertes que tiene, y por donde meternos para perderles de vista.
¿Algún objeto? Palos, ramas, tubos, botellas, latas, piedras e incluso arena. Podemos utilizarlos para combatir si el combate es desigual o lo consideramos necesario. Para alguien entrenado en kendo, encontrar un tubo de hierro o un palo consistente puede significar vencer un combate contra tres o incluso más oponentes con daños mínimos para ambas partes.
· Uno mismo: Evidentemente, el autoanálisis es la parte más importante.
¿Podemos vencer? Tras el análisis anterior efectuado, decidir si se combate o se huye, o se emprende alguna técnica disuasoria.
¿Nuestra técnica es adecuada a la situación? Si las habilidades que el/los oponentes presentan son reducidas o, por el contrario, muestran signos de ser superiores a las nuestras o estar en ventaja, es un factor que hay que tener en cuenta.
Generar una táctica: Antes de que nuestros rivales ataquen, decidir qué se hace primero si combatimos (neutralizar al más peligroso primero, para continuar con los siguientes). Procurar vencer con el menor número de movimientos posible. Economizar movimientos, enfocarnos en los puntos débiles... Si nos piden la cartera, ofrecerla a la mano que lleva un arma y luego golpear, o golpear una vez vayan a cogerla le resultará algo completamente inesperado.
¿Llevamos algo encima? Las llaves de casa, un kubotani, un bolígrafo o un spray antivioladores pueden ser elementos muy útiles para defenderse. Podemos usar el boligrafo o las llaves como elemento punzante para atacar bajo las costillas, algo bastante efectivo.
Elemento sorpresa: Hay que aprovecharse de él, permanecer en guardia pero sin postura. Alerta. En ocasiones, no desvelar nuestra capacidad es útil. Así podemos atacar por sorpresa cuando piensen tener la sartén por el mango. Hay quien piensa que adoptar postura de ataque amedrenta, pero no suele ser así. En muchos casos sólo se consigue aumentar las burlas de los rivales hacia uno mismo.
Todos y cada uno de nosotros tenemos capacidad de juicio y debemos ser conscientes de lo que podemos y no podemos hacer, y del daño que el ser humano es capaz de infligir a otros, y que uno mismo puede infligir. El uso de éstas técnicas es puramente didáctico, y tenemos que procurar hacer buen uso de ellas.











