Randori. Este término hace referencia, traducido al español, a "todos contra uno". Es una parte esencial de este arte, y creo que merece una mención especial asi que vamos allá.
En primer lugar, vamos a explicar más detalladamente de qué se trata.
Randori es un ejercicio que se practica aproximadamente una o dos veces al mes (según nuestro sensei convenga). Es un ejercicio de total desgaste físico, tanto es así que uno suele acabar lamiendo el suelo si se hace correctamente.
En él suelen participar alumnos que ya llevan un tiempo de práctica y dominan medianamente bien las técnicas como poco. Me refiero a un randori bien hecho, porque por lo general todos los ejercicios son adaptables al nivel de cada uno.
Este es el desarrollo: El alumno que ejecuta el randori se coloca en el centro del tatami, y sus compañer
os lo rodean. Simultáneamente, cada uno de ellos irá atacando y desplazándose como crean conveniente. La idea es simular un combate callejero real.
Como la acción no termina hasta que el sensei quiera, segun caes al suelo debes levantarte, esperar un ataque, contraatacar, buscar el siguiente objetivo... no hay momento de descanso. Entrenas perfección, resistencia y ante todo percepción visual. No hay que perder detalle de cada rival. Cuando termina tu ronda, serás uno de los que atacan en la siguiente.
¿Cuales son los puntos en contra, entonces? Hasta para el más entrenado, el randori en cierto modo puede ser peligroso. Y, evidentemente, más para aquellos que atacan que para el que lo ejecuta. Quieras o no, requiere cierto grado de velocidad, no permite una segunda oportunidad, por lo que las técnicas no siempre salen adecuadamente.
Una técnica mal ejecutada en aikido puede significar rotura, ya sea fibrilar u ósea. Desgraciadamente uno de los fallos de los más principiantes suele ser el querer avanzar más rápido de lo normal, y es en éstos casos cuando los accidentes ocurren. Hay que tratar de poner en práctica las técnicas nuevas, pero esencialmente entrenar aquellas que necesitan de perfeccionamiento antes de lanzarse a nuevos retos. Tenemos que tener en cuenta que con lo que jugamos es con la salud de nuestros compañeros, y por ello hay que tener cuidado.
En primer lugar, vamos a explicar más detalladamente de qué se trata.
Randori es un ejercicio que se practica aproximadamente una o dos veces al mes (según nuestro sensei convenga). Es un ejercicio de total desgaste físico, tanto es así que uno suele acabar lamiendo el suelo si se hace correctamente.
En él suelen participar alumnos que ya llevan un tiempo de práctica y dominan medianamente bien las técnicas como poco. Me refiero a un randori bien hecho, porque por lo general todos los ejercicios son adaptables al nivel de cada uno.
Este es el desarrollo: El alumno que ejecuta el randori se coloca en el centro del tatami, y sus compañer

Como la acción no termina hasta que el sensei quiera, segun caes al suelo debes levantarte, esperar un ataque, contraatacar, buscar el siguiente objetivo... no hay momento de descanso. Entrenas perfección, resistencia y ante todo percepción visual. No hay que perder detalle de cada rival. Cuando termina tu ronda, serás uno de los que atacan en la siguiente.
¿Cuales son los puntos en contra, entonces? Hasta para el más entrenado, el randori en cierto modo puede ser peligroso. Y, evidentemente, más para aquellos que atacan que para el que lo ejecuta. Quieras o no, requiere cierto grado de velocidad, no permite una segunda oportunidad, por lo que las técnicas no siempre salen adecuadamente.
Una técnica mal ejecutada en aikido puede significar rotura, ya sea fibrilar u ósea. Desgraciadamente uno de los fallos de los más principiantes suele ser el querer avanzar más rápido de lo normal, y es en éstos casos cuando los accidentes ocurren. Hay que tratar de poner en práctica las técnicas nuevas, pero esencialmente entrenar aquellas que necesitan de perfeccionamiento antes de lanzarse a nuevos retos. Tenemos que tener en cuenta que con lo que jugamos es con la salud de nuestros compañeros, y por ello hay que tener cuidado.
Mi experiencia personal al tema es que es un ejercicio tremendo que puede ayudarnos enormemente a la mejora en el arte. Cada uno es como es, hay gente con
